martes, 23 de febrero de 2010

Qué grande eres, pequeño!!!


Si, de pie frente al mar, piensas que eres insignificante...¿qué pensarás al ver esto?
Imágen exrtraida de aqui

jueves, 18 de febrero de 2010

Aprende


Después de algún tiempo, aprendes la diferencia, la sutil diferencia entre dar la mano y encadenar un alma. Aprendes que amar no significa apoyarse. Que compañía no siempre significa seguridad. Y comienza a aprender que los besos no son contratos y regalos, no son promesas. Comienza a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada alzada, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de una niño.
Después de un tiempo, aprendes que el sol quema, si quedas expuesto por mucho tiempo. Y acepta que no importa cuán buena sea una persona, un día ella puede herirte. Y si eso aconteciera, precisas perdonarla. Descubre que se necesitan años para construir la confianza y, apenas segundos para destruirla. Que puedes hacer cosas en un instante, de las cuales te arrepentirás por el resto de tu vida. Aprende que las verdaderas amistades continúan creciendo incluso en la distancia.
Que lo que importa no es lo que tienes en la vida, sino qué tienes de la vida. Aprende que no tenemos que cambiar de amigos si comprendemos que los amigos cambian. Percibe, que tu mejor amigo y tú podéis hacer cualquier cosa, o nada, y tener buenos momentos juntos. Descubre que las personas que más te importan en la vida son llevadas muy deprisa. Por eso, siempre deja a las personas que amas con palabras amorosas. Puede ser que sea la última vez que las veas.
Descubre que lleva mucho tiempo tornarse la persona que se quiere ser, y que el tiempo es corto. Aprende que, o controlas tus actos o ellos te controlarán a tí. Que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, pues no importa cuán delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados. Aprende que la paciencia requiere mucha práctica. Descubre que algunas veces, la persona que esperas que te ayude, cuando te cae, es una de las pocas que te ayudan a levantarte. Aprende que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencia que se tuvo y lo que aprendiste con ellas, que el número de cumpleaños que ha celebrado.
Aprende que cuando estás rabioso, tienes el derecho de estar así, más eso no te da el derecho de ser cruel. Descubre que solo porque alguien no te ama de la forma que te gustaría que lo hiciera, no significa que ese alguien no te ame intensamente, pues existen personas que nos aman, más simplemente no saben cómo demostrar o vivir eso. Aprende que no siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tienes que aprender a perdonarte a sí mismo. Aprende que no importa en cuantos pedazos tu corazón fue partido. El mundo no se detiene para que puedas arreglarlo. Por tanto, planta tu jardín y decora tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Y aprende que puedes soportar, que realmente eres fuerte, y puedes ir mucho más lejos, después de pensar que no puedes más.

William Shakespeare

jueves, 11 de febrero de 2010

La paz genuina


Sawaki Roshi solía decir: "No hay ninguna razón para esperar que la
inconmensurable e ilimitada realidad satisfaga nuestros frágiles e
insignificantes pensamientos".


Sólo cuando soltemos y nos deshagamos de tales ideas, encontraremos paz en la
pureza de una vida plena, porque son estos pensamientos de insatisfacción y
nuestro ser atrapado por las ideas de existencia y de no-existencia, lo que
mantiene nuestra vida presa de ansiedad y nos arrastra al sufrimiento, a la
lucha, a la desesperanza y a la desesperación. Es a través de la postura de
abandonar estos pensamientos como llegamos a descubrir la absoluta paz de la
vida.


Sin embargo, esta paz es muy diferente al cese o extinción de la vida, al
aislamiento o el escapismo. Es algo muy distinto. Vivir en paz es la
realización sin trabas de la vida como vida y no un andar por las nubes. En vez
de esto último, toda realidad no alterada por los pensamientos se refleja tal
como aparece y desaparece en su interdependencia. La paz genuina es como un
espejo limpio que simplemente refleja todas las imágenes tal cual son, sin
apego a nada.

Kosho Uchiyama

martes, 9 de febrero de 2010

¿qué hacemos en la vida? Interpretamos un papel


Todo lo que quiero, como por ejemplo a mi padre, a mi madre, a mi
mujer, el dinero, la fama, etcétera, lo quiero a causa de la
intensidad con la que aprecio a mi propio sí mismo. Los quiero
porque, a través de ellos, puedo realizar del mejor modo posible las
necesidades de mi propio sí mismo. Ninguna de ellos puede ser un fin
en sí mismo. Solamente el sí mismo puede ser un fin en sí mismo,
independientemente de cualquier otro fin o motivo. Ninguno de los
múltiples intereses, deseos y actividades del sí mismo representa al
sí mismo en toda su entereza y esencia. Es sólo esta experiencia
supraconsciente, que en realidad subyace a todos ellos, la que puede
llamarse el sí mismo real y es aquello por lo que todo el resto
existe. Amo todo lo demás porque amo el sí mismo, y esta experiencia
supraconsciente subyace a la llamada personalidad, el yo, como su
verdadera esencia, como la verdad y la realidad últimas.



Surendranath Dasgupta

miércoles, 3 de febrero de 2010

Azul oscuro

Cuando estás en profundo silencio has llegado a la base de todo.

Ese es el profundo estado azul oscuro donde hay millones de estrellas y planetas.
Cuando estás en ese estado no tienes conciencia de tu existencia.



Sri Nisargadatta Maharaj