jueves, 18 de febrero de 2010

Aprende


Después de algún tiempo, aprendes la diferencia, la sutil diferencia entre dar la mano y encadenar un alma. Aprendes que amar no significa apoyarse. Que compañía no siempre significa seguridad. Y comienza a aprender que los besos no son contratos y regalos, no son promesas. Comienza a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada alzada, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de una niño.
Después de un tiempo, aprendes que el sol quema, si quedas expuesto por mucho tiempo. Y acepta que no importa cuán buena sea una persona, un día ella puede herirte. Y si eso aconteciera, precisas perdonarla. Descubre que se necesitan años para construir la confianza y, apenas segundos para destruirla. Que puedes hacer cosas en un instante, de las cuales te arrepentirás por el resto de tu vida. Aprende que las verdaderas amistades continúan creciendo incluso en la distancia.
Que lo que importa no es lo que tienes en la vida, sino qué tienes de la vida. Aprende que no tenemos que cambiar de amigos si comprendemos que los amigos cambian. Percibe, que tu mejor amigo y tú podéis hacer cualquier cosa, o nada, y tener buenos momentos juntos. Descubre que las personas que más te importan en la vida son llevadas muy deprisa. Por eso, siempre deja a las personas que amas con palabras amorosas. Puede ser que sea la última vez que las veas.
Descubre que lleva mucho tiempo tornarse la persona que se quiere ser, y que el tiempo es corto. Aprende que, o controlas tus actos o ellos te controlarán a tí. Que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, pues no importa cuán delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados. Aprende que la paciencia requiere mucha práctica. Descubre que algunas veces, la persona que esperas que te ayude, cuando te cae, es una de las pocas que te ayudan a levantarte. Aprende que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencia que se tuvo y lo que aprendiste con ellas, que el número de cumpleaños que ha celebrado.
Aprende que cuando estás rabioso, tienes el derecho de estar así, más eso no te da el derecho de ser cruel. Descubre que solo porque alguien no te ama de la forma que te gustaría que lo hiciera, no significa que ese alguien no te ame intensamente, pues existen personas que nos aman, más simplemente no saben cómo demostrar o vivir eso. Aprende que no siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tienes que aprender a perdonarte a sí mismo. Aprende que no importa en cuantos pedazos tu corazón fue partido. El mundo no se detiene para que puedas arreglarlo. Por tanto, planta tu jardín y decora tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Y aprende que puedes soportar, que realmente eres fuerte, y puedes ir mucho más lejos, después de pensar que no puedes más.

William Shakespeare

4 comentarios:

Teresa dijo...

Gracias por permitirme leer esto, estoy aprendiendo y es lo que recitare dia a dia para continuar viendo crecer el jardin.

Mil gracias un abrazo
Teresa Roman PR

AVISO EN LA WEB dijo...

Buenísimo, cuanta sabiduría..!!!

Saludos, Jorge de Monte Grande, Pcia.Buenos Aires, Argentina

Weslley Aguiar dijo...

Estas palavras no são de um anonimo, são do grande escritor William Shakespeare.

Mahan Kirn dijo...

Corregido!!

Gracias por tu aportacion