sábado, 27 de diciembre de 2008

Equivocarse

Cada paso y cada decisión definen tu vida.
El error más grande lo cometes cuando, por temor a
equivocarte, te equivocas dejando de arriesgarte en
tu camino.
No se equivoca el río cuando al encontrar una montaña
en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar.
Se equivoca el agua, que por temor de equivocarse, se estanca
y se pudre en la laguna.
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para
hacerse planta.
Se equivoca la que por no morir bajo la tierra, renuncia a
la vida.
No se equivoca el hombre que ensaya por distintos caminos
para alcanzar su meta.
Se equivoca el que por temor a equivocarse, no camina.
No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la
encuentra.
Se equivoca el que por temor de errar, deja de buscarla.
No se equivoca el hombre que pierde su vida por jugarla
en serio.
Se equivoca el que por temor a perderla, la pierde en vano
sin jugarse nunca.
No se equivoca el pájaro que ensaya su primer vuelo y cae
al suelo.
Se equivoca el que por temor a caerse, renuncia a volar
y no abandona el nido.
Sólo temen equivocarse los que no aceptan que ser hombres
es eso:
Estar buscándose a sí mismo cada día, sin encontrarse
nunca plenamente.

Quiero dedicar este texto a mi amigo Ángel Suso Barrenetxea por acompañarme e impulsarme en un trecho del camino....

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