lunes, 26 de mayo de 2008

Curiosidades del siglo XV y XVl

Curiosidades de los siglos XV - XVI

Al visitar el Palacio de Versalles, en Paris, observamos que
el suntuoso palacio, no tiene baños.

En la Edad Media , no existían, cepillos de dientes,
perfumes, desodorantes, y mucho menos papel higiénico.

Las heces y orinas humanas eran tiradas por la ventana del palacio.

En un día de fiesta, la cocina del palacio era capaz de
preparar un banquete para 1500 personas sin la más mínima higiene.

Vemos en las películas a la gente siendo abanicada. La
explicación no esta en el calor, sino en el mal olor
que exhalaban las personas por debajo de los vestidos (eran
hechas a propósito para contener los olores de las
partes íntimas porque no se lavaban).

Tampoco había costumbre de bañarse por la falta de calor en
las habitaciones y de agua corriente. Así el mal
olor era disipado por el abanico.

Pero solo los nobles tenían lacayos que hacían esta labor.

Además de disipar el aire también espantaban
insectos que se acumulaban a su alrededor.

Quien ha estado en Versalles se ha maravillado con sus
jardines, enormes y hermosos que en la época eran mas
usados que contemplados ya que se usaban como retretes en
las fiestas promovidas por la realeza, ya que no
tenían baños y se reunía una gran cantidad de personas.

En la Edad Media la mayoría de las bodas se celebraba en el
mes de junio, al comienzo del verano.

La razón era sencilla: el primer baño del año era tomado en
mayo, así, en junio, el olor de las personas aun
era tolerable. Asimismo, como algunos olores ya empezaban a
ser molestos, las novias llevaban ramos de flores,
al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el mal
olor. Así nace mayo como mes de las novias y la
tradición del ramo de novia.

Los baños eran tomados en una bañera enorme llena de agua
caliente. El padre de la familia era el primero en
tomarlo, luego los otros hombres de la casa por orden de
edad y después las mujeres, también en orden de edad.

Al final los niños, y los bebes los últimos.

Cuando se llegaba a ellos ya se podía perder un bebe dentro
del agua de lo sucia que podía estar.

Los tejados de las casas no tenían bajo tejado y en las
vigas de madera se criaban animales, gatos perros,
ratas y otros bichos. Cuando llovía las goteras forzaban a
los animales a bajar. De esto nació la expresión
llueven perros y gatos típica anglosajona.
os más ricos tenían platos de estaño. Ciertos alimentos
oxidaban el material y hacia que mucha gente muriese
envenenada que, unida a la falta de higiene de la época se
hacia muy frecuente, los tomates, que eran ácidos y
provocaban este efecto fueron considerados tóxicos durante
mucho tiempo.

En los vasos ocurría lo mismo donde, al contacto con
whisky o cerveza hacia que la gente entrara en un estado
narcolepsico producido tanto por la bebida como por el
estaño.

Alguien que pasase por la calle y viese a alguien en este
estado podía pensar que estaba muerto y ya
preparaban el entierro. El cuerpo era colocado sobre la mesa
de la cocina durante algunos días y pasaba con la
familia mientras ellos comían y bebían esperando que
volviese en si o no.

De esta acción surgió el velatorio que hoy se hace junto al
cadáver.

Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no
había siempre suficiente sitio para todos. Los
ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro
cadáver. Los huesos eran retirados a un osario. A
veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado
había arañado la tapa, había sido enterrado vivo.

En esta época surgió la idea de, al cerrar el ataúd, agarrar
a la muñeca del difunto un hilo pasarlo por un
agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra.

Si el individuo estaba vivo solo tenia que tirar
del hilo y sonaría la campanilla y seria desenterrado ya que
una persona estaba al lado del ataúd durante unos
días. De esta acción surge la expresión Salvados por la
campana que usamos hoy día.

2 comentarios:

Yolanda dijo...

Creí que los medievales eran más higiénicos. Creo que los directores de cine no toman en cuenta estos detalles para contarnos las historias de la época. ¿Dónde leíste esto?

Mahan Kirn dijo...

Hola Yolanda, Pues me lo mandaron por e-mail. No se de dónde provenía el texto